miércoles, 3 de marzo de 2010

CONSEJOS DE SPURGEON SOBRE LA ORACION.


Presta atención a tu manera de orar, y hazlo con toda seriedad. No permitas nunca que la oración se convierta en una formalidad sin vida. Algunas personas oran durante un largo tiempo, pero no consiguen lo que piden, porque no argumentan la promesa de una manera veraz y seria. Si entraras en un Banco y te quedaras hablando con el empleado durante una hora y salieras de nuevo sin tu dinero en efectivo, ¿de qué te serviría? Si voy a un banco, entrego mi cheque en la ventanilla, tomo mi dinero y me dedico a mis actividades: esa es la mejor manera de orar.

Pide aquello que necesitas porque el Señor lo ha prometido, y sigue haciendo tu trabajo con la plena seguridad de lograrlo.

Ponte de pie cantando, porque la promesa ha sido cumplida, y de esa manera tu oración recibirá una contestación.

Lo que hace que Dios oiga, no es la longitud de tu oración, sino la fuerza de tu oración, y la fuerza de tu oración radica en tu fe en la promesa que has argumentado delante del Señor.
C.H. Spurgeon.

viernes, 1 de enero de 2010

FELIZ AÑO 2010


Gracias a Dios terminamos un año mas de vida , pero iniciamos otro tambien gracias El espero que este año que iniciamos sea un año que sigamos caminando con el Señor , que su obra Evangelistica siga avanzando y que levante ministros conforme a Su Corazon , Bendiciones para todos.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

viernes, 27 de noviembre de 2009

LA SANTIDAD Y EL FUEGO.


Éxodo 3:4-5

Viendo Jehová que él iba a ver, lo llamó Dios de en medio de la zarza, y dijo: ¡Moisés, Moisés! Y él respondió: Heme aquí. Y dijo: No te acerques; quita tu calzado de tus pies, porque el lugar en que tú estás, tierra santa es.


Su nombre es Tierra Santa porque Dios había llegado allí y la había ocupado. En la zarza Dios se da a conocer como el Dios que habita en medio del fuego, y esa relación entre el fuego y la santidad divina se menciona frecuentemente en las Escrituras. La naturaleza del fuego es benéfica y a la vez destructiva. El Sol puede dar vida y hacer que los árboles produzcan fruto o también puede abrasar y ocasionar la muerte, todo depende de la posición que se ocupe ante él. También ocurre con la Santidad, que es juicio contra el pecador y a su vez es misericordia liberando a su pueblo del pecado.

Todo lo que el fuego consume lo transforma y desecha todo aquello que no puede ser asimilado así como actúa la santidad divina.

Dios había revelado su cercanía y amistad con Abraham y los patriarcas, a continuación fue dada la ley y el pecado se hizo manifiesto y la distancia y cercanía de Dios se haría sentir, para que el ser humano, al conocer su pecaminosidad conociera a Dios y anhelara ser santo como Él. El sentir del pecado y su incompatibilidad con la presencia divina en el hombre.


2 Pedro 1:3-4

"Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia, por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia"


Las sandalias representan nuestra comunión y amor por el mundo, para estar en terreno santo todo esto tiene que deshecharse, es con pies desnudos como el ser humano debe postrase ante Dios.

Efesios 6:15

y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz.

Tomada del blog sanadoctrina, espero sea de su bendicion.

viernes, 20 de noviembre de 2009

¿Pueden los cristianos pecar por largo tiempo ? ¿Y como pueden saber esas personas si su pecado es fracaso temporal o prueba de que no son salvos?

Obviamente en la Escritura vemos que algunos creyentes a veces pecan gravemente y por largos periodos de tiempo. David es un ejemplo (2 Samuel 11-12; Salmo 51); Lot es otro (2 Pedro 2:7-9). Cristianos que pecan de esa forma no deben esperar disfrutar seguridad. Por supuesto, los verdaderos creyentes no pierden su salvación cuando pecan ( Romanos 8:35-39), pero aún David testificó que él había perdido el gozo de su salvación (Salmo 51:12).

Cuando los creyentes pecan, deshonran a Cristo (1 Corintios 6:15-17). Ellos entristecen al Espíritu Santo (Efesios 4:30). Se sujetan a la disciplina de un Padre amoroso (Hebreos 12:5-7). Si algunas personas pueden continuar en pecado sin experimentar disciplina divina, algo está mal. “Pero si os deja sin disciplina, de la cual todos han sido participantes, entonces sois bastardos, y no hijos (v. 8).

El Señor estableció un proceso para cuando uno enfrenta a un creyente que peca:
“Y si tu hermano peca, ve y repréndelo a solas; si te escucha, has ganado a tu hermano. Pero si no te escucha, lleva contigo a uno o a dos más, para que toda palabra sea confirmada por boca de dos o tres testigos. Y si rehúsa escucharlos dilo a la iglesia; y si también rehúsa escuchar a la iglesia, sea para ti como el gentil y el recaudador de impuesto. En verdad os digo: todo lo que atéis en la tierra, será atado en el cielo; y todo lo que desatéis en la tierra, será desatado en el cielo. Además os digo, que si dos de vosotros se ponen de acuerdo sobre cualquier cosa que pidan aquí en la tierra, les será hecho por mi Padre que está en los cielos. Porque donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.” (Mateo 18:15-20).

Note que el proceso de la disciplina que Jesús estableció, es específicamente determinar si la persona en pecado es verdaderamente un hermano, un hijo de Dios, o un extraño de afuera. “Si te escucha [si se arrepiente], has ganado a tu hermano” (v.15). Pero si finalmente, “si también rehúsa escuchar a la iglesia, sea para ti como el gentil y el recaudador de impuesto” (v. 17) – como un incrédulo, y entonces debe ser tratado con intenciones evangelísticas. El Señor luego dice que Él personalmente media Su ley en el mundo por medio de ese proceso (v. 20).

Nadie que persiste en pecado y rebelión deliberadamente contra el Señor, debe ser alentado con promesas de seguridad. Si conoces a alguien así quien profesa fe en Cristo, sigue el proceso Mateo 18 y llama a esa persona al arrepentimiento. Pero no lo animes con las promesas de seguridad. Una persona así puede estar aferrada a una falsa esperanza.

Articulo tomado de www.gracia .org